fundación sin -animo de lucro

Consultorías 360° -nuestra empresa consultora- es una empresa familiar en la que los únicos socios somos mi hermano y yo. Como bien lo habrán leído en otras de nuestras publicaciones, nosotros asesoramos a empresas en temas de estrategias de innovación en tecnologías, pero especialmente en Internet. Dada nuestra formación y nuestro compromiso con el país en el que vivimos –Colombia-, desde sus inicios hemos pensado que debemos trabajar con empresas con diferentes fines sociales. Durante todo este tiempo lo hemos venido haciendo y en este publicación quisiera compartir nuestra experiencia.

En los primeros años, estuvimos asesorando de manera totalmente gratuita a dos empresas, para estructurar sus estrategias en el mundo de Internet. Lastimosamente con ambas los resultados no fueron los esperados por diferentes razones. En la primera, se hizo un gran trabajo y se estructuró una muy buena estrategia, pero desafortunadamente, a la hora de implementar dijeron que no contaban con los recursos para hacerlo. Cabe la pena destacar que todas las estrategias se definieron en conjunto con el personal de la fundación por lo que fue una sorpresa que al final no se implementara.

El segundo caso, nos decepcionó un poco más. Era un proyecto con una fundación que ayuda a niños enfermos que han sido abandonados o a las familias de niños de bajos recursos que tienen enfermedades graves y sus familias deben venir a la capital a que sean tratados. Como consultores considerábamos que un proyecto en Internet definitivamente ayudaría a conseguir mayores recursos para seguir ayudando. Sin embargo se hicieron algunas reuniones, pero nunca sentimos que esta fuera una prioridad para las directivas de la fundación, pues incumplían citas, las cancelaban y nunca se volvían a programar. Finalmente tomamos la decisión de no continuar con este proyecto.

Nuestro aprendizaje con estas dos malas experiencias fue que definitivamente cuando a las personas se les regalan las cosas, estas no lo valoran. Hoy en día cuando tenemos este tipo de proyectos, lo que hacemos es reducir en un alto porcentaje nuestras tarifas (50% a 70%), sin darlo gratis y desde la primera reunión les explicamos que este ahorro tiene el fin de que lo inviertan en la ejecución. Ni a las fundaciones sin animo de lucro ni a las empresas privadas las podemos obligar a que ejecuten los hallazgos de la consultoría, pero lo que intentamos es que tengan unas claras expectativas de lo que es la consultoría –además de un gran compromiso con la misma- para disminuir el riesgo de que no ejecuten.

Con esta nueva estrategia nos ha ido mucho mejor. Más adelante les compartiré algunas buenas experiencias de fundaciones sin ánimo de lucro con las que hemos trabajado.

Imagen tomada de Flickr.com

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