La Innovación como un Proceso

Como lo he mencionado en los artículos anteriores de esta serie de Innovación y Creatividad, el significado de Innovación Empresaria ha cambiado radicalmente en los últimos años. Antes este tópico se relacionaba con empresas de gran tamaño, con mucho presupuesto en Innovación y Desarrollo. También era un término que se asociaba con tecnología. Con Internet y el intercambio de información que este sistema ha permitido, esta definición se ha transformado y hoy prácticamente cualquier empresa está en la capacidad de innovar, incluso aplicando cambios muy pequeños.

Es grato ver como cada vez más empresas innovan gracias a este reacomodamiento del término, sin embargo hay un aspecto donde todavía muchas fallan y es entender la Innovación como un proceso. La Innovación debe ser entendida como parte de un proceso constante, de una política o elemento de la cultura que lleva a las personas dentro de una organización a buscar constantemente mejorar la empresa. En otras palabras, la Innovación es algo constante, que llevará permanentemente a la empresa que lo aplique y se enfoque, hacia nuevos horizontes. El problema se encuentra en que muchas organizaciones innovan esporádicamente, algo que no es lo ideal, incluso que es debatible si esto verdaderamente puede ser clasificado como innovación.

La razón por la cual las “innovaciones puntuales” o esporádicas no tienen el mismo efecto que una que es parte de un proceso es muy sencillo. El mercado está avanzando constantemente. Las empresas todos los días se enfrentan a los clientes y este también cambia todo el tiempo. La competencia, el mercado, el gobierno y en general todo el entorno evoluciona día a día. De forma que si una empresa cuenta con la fórmula mágica para impedir que todos estos elementos dejen de comunicarse y de evolucionar, podrá innovar sin procesos, de resto la innovación puntual no servirá.

Las empresas y en general todo tipo de organización tienen el reto de estar siempre un paso adelante, en cualquier tema, desde los productos que ofrece hasta su modelo de negocio. Todos estos son susceptibles de ser copiados e incluso elementos legales como patentes no impedirán que llegue alguien que aplique elementos que sean más exitosos. Esto no implica que quien sea más exitoso es quien tiene el mejor producto, o los mejores precios. Por el contrario, muchas veces fue quien entendió de mejor forma al mercado y cómo este evoluciona permanentemente.

Hay un dicho muy popular que dice “tiburón que se duerme, se lo lleva la corriente”. Este dicho aplica para las organizaciones que se queden quietas y no Innoven como parte de sus procesos. Todo alrededor cambia y con elementos como Internet, la velocidad es mucho mayor (esto incluso si la empresa no tiene presencia en este medio).

Para lograr que la Innovación sea verdaderamente exitosa, esta debe ser un proceso que además es liderado por las directivas de la empresa. Estas dos condiciones son vitales y si las dos no se encuentran presentes, será complicado lograr el éxito. Por ejemplo, la innovación requiere eventualmente hacer cambios de fondo en la organización, algo que no será posible si las directivas no están abordo y comprometidas.

La última invitación es a Innovar, a dejar de tenerle miedo a este tema. La Innovación puede ser visto como un tema de supervivencia, pero es mejor verlo como un tema que traerá grandes oportunidades, incluyendo oportunidades de mercado, económicas y más. Entre más pronto actúe la organización y acepte esta realidad, más rápido se podrán ver los beneficios. Si no es claro cómo incluir este cambio y hacer la transición en su organización, le recomiendo asesorarse bien. Una vez montado en este “vagón” y con una estrategia bien definida, empezará a ver cambios y se preguntará por qué no hizo esto antes.

Imagen tomada de Flickr.com

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