Dando el Salto al Vacío: De Empleado a Emprendedor

Son muchos los enemigos, por ponerle una palabra, que tenemos las personas que vamos por la ruta emprendedora. Al iniciar esta ruta, muchos se enfrentan con la ambivalencia de tener un trabajo fijo, quizás bien remunerado y así no sea el mejor trabajo del mundo, saben que por el momento es algo fijo y seguro. Si deciden abandonar su trabajo por ser emprendedor, están perdiendo esta seguridad, por algo que quizás todavía no ha sido probado, que tiene muchas dudas sobre su éxito y que es comparable con un salto el vacío.

Muchas personas nos hemos enfrentado a esta realidad y créame, no es una decisión fácil. Además, es una decisión que con el paso del tiempo no se vuelve más fácil, sino todo lo contrario. De hecho, generalmente es más fácil hacerlo en la juventud, dónde usualmente hay menos compromisos, que cuándo se es un poco mayor, con familia y otras responsabilidades. A veces requerimos un pequeño empujón, y esta es la razón por la cual escribo sobre este tema el día de hoy.

Cuando somos empleados, podemos definir esta situación de varias maneras. Por un lado podemos clasificarla de fuente de sustento para lograr vivir el día a día. Pero también podemos mirarla, de la forma cómo nos agrada o no la misma. Cualquiera que sea la forma cómo la veamos, dar este paso de emprendimiento puede requerir o no ese empujón adicional. Por ejemplo en mi caso, cuando iba a iniciar mi emprendimiento actual, tenía un trabajo que no me motivaba, en el cual me sentía estancado y que sabía que podía ganar mucho más dinero. Una opción era buscar otro empleo, pero siempre he sido un aventurero del emprendimiento, así que opté por esta segunda opción. Es decir, el empujón que necesitaba era mínimo, pues para mi era una decisión muy lógica. Pero si para usted la decisión no es tan lógica, podemos hacer algo al respecto.

Lo primero que toca decir, es que este artículo lo titulé como dando el salto al vacío, pero quizás esto es un poco amarillista. Muchos seguro lo verán así, especialmente críticos que no entienden nuestra visión de tomar una ruta emprendedora. Pero la verdad, es que podemos hacer el cambio controlado, con varios aspectos controlados, aunque seguro existe un alto grado de incertidumbre; nuestro objetivo es reducir este riesgo.

A quiénes empiezan a tomar esta ruta, lo primero que les aconsejo siempre, es que tengan un plan. Por ejemplo, si la idea es retirarse del trabajo, que tengan suficiente dinero para sacar adelante el proyecto y sobrevivir por al menos 6 meses, quizás más. Esto puede implicar ahorrar por varios años y dilatar un poco el emprendimiento, pero puede ser una ruta válida. Además, en caso de que después de esos 6 meses o más las cosas no funcionen, tener un plan B, que puede ser regresar a un empleo.

Otra alternativa que me gusta mucho, se puede dar cuándo quienes desarrollan el emprendimiento son un grupo. En este caso una opción puede ser que algunos sigan trabajando en sus empleos, mientras otros se retiran a trabajar de tiempo completo en el emprendimiento. Los primeros, por llamarlo de alguna manera, subsidian a los segundos y a la empresa durante algunos meses. Para que esto funcione, los que trabajan en la empresa deben empezar a dar resultados rápidamente, por lo cual es bueno tener un cronograma, un plan de acciones y unas metas a lograr. De la misma forma que con el anterior, si las cosas no funcionan, deben tener un plan B.

Hay otras opciones que pueden hacer funcionar esto desde la parte económica, pero no quiero profundizar en este tema, pues espero ya tenga una buena idea de esto. Prefiero dedicar lo que queda de este artículo a hablar de otros temas complementarios que también son importantes. El primero es que siempre he pensado que aunque es factible trabajar tiempo parcial en un emprendimiento, por ejemplo por las noches después del trabajo y los fines de semana, usualmente los resultados no son los mismos que si se trabaja de tiempo completo. En Colombia hay una frase popular, que quizás también esté en otros países, que dice “el que tiene tienda, que la atienda”. Es decir, si tenemos un negocio, debemos atenderla, por que sino nadie más lo hará.

Mi segunda recomendación, es que en estas primeras etapas del proyecto emprendedor, que seguro no contamos con grandes cantidades de dinero, tiempo, clientes y demás, no busquemos crear un emprendimiento perfecto. Este error lo cometí yo y me costo mucho dinero. Por el contrario, debemos buscar como crear un emprendimiento reducido, con lo mínimo que podemos hacer, con lo que se conoce como el Producto Mínimo Viable o MVP por sus siglas en inglés. Este producto (o empresa) no es lo que hemos soñado y de hecho estamos lejos de la meta, pero nos permite salir al mercado con algo mínimo que se pueda comercializar. Además, si cometemos errores en este momento, no será tan costoso como si estamos apuntando a hacer el 100% del producto.

Finalmente, si estamos buscando capital externo, en inversionistas de riesgo, capital ángel, bancos, entidades gubernamentales y otros, esto también exige preparación. Si no lo hemos hecho, debemos prepararnos, haciendo un plan financiero, un plan de negocios, un modelo canvas y otros. Esto tomará tiempo y debemos cuantificarlo dentro de las actividades que debemos hacer en nuestro primeros meses de operación. Si además, esto nos lleva a viajar a presentar nuestra idea, estos costos debemos tenerlos presupuestados.

La anterior es una guía general, sé que hay muchos otros temas. La mayoría de quiénes damos este salto al vacío, no nos arrepentimos. Puede que el tema se demore más de lo que quisiéramos, pero los resultados tarde o temprano se verán. Aunque hay algunos que piensan que el emprendimiento y la independencia es una esclavitud, hay otros, como yo, que hemos trascendido este pensamiento y no cambiamos la independencia por nada.

Imagen tomada de Flickr.com

1 comentario
  1. ¿Usted ha dado este salto?
    Hola,

    Si usted alguna vea ha dado este salto, lo invitamos a que comparta su historia en este espacio?

    Cordial saludo,

    Andrés Julián Gómez
    Blog Un Emprendedor

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