gritar

En la profesión que ejerzo como consultora en estrategia de tecnología e Internet, junto con mi socio, hemos llegado a la conclusión que aunque la parte técnica es muy importante en las empresas, los mayores errores que se cometen al implementar una buena estrategia en estos temas, radican fundamentalmente en temas humanos más que técnicos. Cuando hablo de temas humanos, hago referencia a la manera como se estructuran los procesos, a la cultura de la organización, al empoderamiento que tienen nuestros empleados, y también a cómo los jefes realizan su labor. Por esta razón para esta publicación – y las próximas- quisiera presentar algunos errores que con frecuencia cometen los jefes en sus empresas. Creo que es muy importante que las personas que tienen a cargo empleados, revisen estos errores y busquen corregirlos para obtener mejores resultados en sus empresas.

El primer error que quisiera mencionar, son formas erróneas de corregir. Es cierto que cuando somos jefes, la responsabilidad que tenemos es muy alta y con un agravante importante que es que los resultados no dependen enteramente de nosotros sino también de nuestros equipos. Muchas veces la presión hace que no tratemos bien a nuestros empleados a la hora de corregir los errores que estos cometen y gritamos y nos enfademos exageradamente agravando más la situación. A lo anterior lo llamo formas erróneas de corregir.

En este tema lo primero que como jefes debemos entender es que no existe forma alguna de asegurar que nuestro personal no cometa errores. Seguramente los controles que tengamos ayudarán a que estos se minimicen pero siempre existirá la posibilidad de que nuestros colaboradores fallen. Sin embargo, gritarlos y enfadarnos exageradamente no cambiará las cosas. Como jefes debemos tratar de tener una postura exigente, pero que en caso de error no agrandemos los problemas sino que ayudemos a buscar soluciones. En otras palabras debemos buscar que nuestros colaboradores aprendan de sus equivocaciones y capitalicen lo aprendido.

Para terminar quiero aclarar un punto. Lo que menciono en esta publicación no es sinónimo de que seamos permisivos y no actuemos ante las equivocaciones de nuestros empleados. Si estos repetitivamente se equivocan y no muestran signos de mejorar o cometen errores muy graves, seguramente vamos a tener que prescindir de sus servicios, pero antes de llegar a extremos como este, debemos intentar que estos aprendan de sus errores, generando un ambiente de confianza y colaboración en nuestro equipo de trabajo.

En mis próximas publicaciones presentaré otros errores que como jefes en ocasiones realizamos. ¡Espérelos próximamente!

 

Imagen tomada de Flickr.com

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