talento

Cuando estaba realizando mi especialización en Comercio Electrónico, tuve la fortuna de contar con profesores muy buenos, que en su momento estaban trabajando para grandes empresas consultoras, reconocidas a nivel mundial. Nunca olvidaré que uno de estos profesores una vez dijo que cuando uno se encuentra en el negocio de consultoría lo que se debe vender es la marca de la empresa y no la del consultor.

 

La Marca Corporativa como elemento vital del modelo tradicional

Esta idea que nos compartió este profesor tiene una gran lógica dentro del negocio de la consultoría tradicional. La razón es que estas grandes consultoras cuentan con ejércitos de personas, de las cuales unas pocas tienen una gran experiencia – los cuales generalmente lideran los proyectos- pero su gran mayoría son personas jóvenes, algunas incluso recién graduadas de su pregrado. De esta manera cuando son contratadas para realizar un proyecto por el que seguramente la empresa contratante pagó varios miles de dólares o incluso millones, la empresa contrata a la firma consultora sin importar quienes sean las personas que trabajarán en el proyecto y como lo mencioné anteriormente, seguramente gran parte del equipo estará formado por todas estas personas junior.

Así las empresas consultoras tradicionales, no están interesadas en vender el talento de sus consultores pues así como pueden enviar al empleado A, también puede que envíen al empleado B o a cualquier otro. Igualmente las empresas contratantes se han acostumbrado a este modelo tradicional de consultoría y pagan por contratar la maraca de la compañía y para ellos es irrelevante quienes son las personas que trabajarán en el proyecto pues confían en que la consultora establezca de la mejor manera el equipo.

Lo anterior no está ni bien ni mal, simplemente es el modelo tradicional de consultoría, que como bien lo mencionaba mi profesor, trae varios beneficios. En primer lugar hace que nadie sea indispensable en el equipo. De esta manera si alguien se enferma, renuncia o ocurre cualquier situación que haga que la persona no pueda asistir más al proyecto, siempre podrá ser remplazado. En segundo lugar la marca mantendrá la misma fuerza, aunque el tiempo pase y las generaciones de empleados vayan cambiando. Finalmente la empresa contratante simplemente será informada de los perfiles y experiencia del grupo que sea parte del proyecto pero no se comprometerá con personas especificas.

 

Sin embargo, en los últimos años este modelo tradicional de consultoría ha sido cuestionado y han aparecido varias propuestas que realizan modificaciones a lo que estas grandes empresas han establecido. En la próxima publicación hablaré de la Marca Personal y como a diferencia de lo que opinaba mi profesor, también es una forma de vender consultorías, con excelentes resultados.

 

Imagen tomada de Flickr.com

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