Definiendo y poniendo en acción las Metas del 2015

Al momento de publicar mi tercer artículo del año, ya ha transcurrido algo más de un mes de 2015. En mi caso particular, este primer mes ha sido muy vertiginoso, con mucho trabajo y en el camino a lograr grandes metas. Es posible que su inicio de año sea similar o haya sido más tranquilo. No me importa lo que ha sucedido en este mes largo, lo que quiero es que analice lo que sucederá en los siguientes 11 meses.

Muchas personas y como parte de nuestra tradiciones, al finalizar el 2014 hicieron un listado de metas para el año que comenzaba. Este listado puede ser a nivel personal (como bajar de peso, hacer ejercicio), a nivel profesional (estudiar, iniciar un nuevo negocio) o una mezcla de los dos. Pasado un mes, para muchas personas este listado es solo un bonito recuerdo que hasta el momento no ha tenido trascendencia alguna. Esto tenemos que cambiarlo.

Si usted hizo ese listado de metas genial; en caso contrario, quiero invitarlo a escribir esas metas que desea para el 2015. Pero quiero ir un paso más allá en este ejercicio. Le pido que no solo defina las metas, sino que además visualice una forma cómo va a lograr cada una de estas metas. Es muy probable que esta ruta no sea la que finalmente tomará, pero le dará una idea de lo que debe buscar.

Una segunda sugerencia que quiero hacerle, es que estas metas sean pocas y breves. Es mejor tener quizás 3 o 5 metas que sean fáciles de lograr, que 20 metas que pasarán desapercibidas.

Si usted ya tenía plasmadas sus metas desde el año pasado, retome las mismas y repita el ejercicio que propuse anteriormente. Su listado debe quedar con esas 3 a 5 metas que son posibles (aunque no necesariamente las más fáciles) y que podrá lograr en este 2015.

Continuando con la tarea, le voy a proponer un ejercicio para los siguientes 21 días. Todas las noches antes de acostarse, o en el momento que le quede más sencillo, deberá escribir una frase con las cosas que desea lograr. Esta frase debe volverla a escribir todos los días, 21 veces. Después del día 21, estas ideas estarán arraigadas en su mente y serán más fáciles de cumplir.

Por ejemplo, una frase que podría resumir sus intenciones es la siguiente: “Dios gracias por la abundancia de clientes de primer nivel, de dinero y la mujer de mis sueños, que ya están en mi vida”. Note como uso el presente en esta frase, cómo algo que ya se cumplió y que es una realidad. También, no me extendí a las 5 cosas que quería, sino que me centré en 3: clientes, dinero y mi pareja.

Este ejercicio es genial, pero requiere de paciencia y dedicación. En primer lugar, debe hacerse en 21 días consecutivos. Si un día no se hace, deberá volver a empezar. Además el escribir esto, puede ser demorado. Una alternativa es hacerlo en computador. En mi caso, decidí escribirlo pues casi nunca lo hago (todo lo escribo en computador) y lo considero un sacrificio. Para mi es algo lento, cansón y hasta doloroso (como rara vez escribo a mano, las muñecas me pasan factura por esto).

Junto con este ejercicio, lo invito a buscar acción y movimiento. Salga de su zona de confort, busque a las personas que necesita, realice actividades diferente, hable con las personas. Esta es la única forma de buscar los resultados que ha pedido. Cuando sienta el instinto de actuar, hágalo. Y dentro de unos meses, comparta cómo ha sido su experiencia en la parte inferior de esta página.

Imagen tomada de Flickr.com

 

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