Buscando Recursos Financieros para los Emprendimientos

Como Emprendedor, siempre hay una pregunta que he tenido en mente y que con frecuencia la gente me hace. De hecho, desde que se creó este Blog, esta pregunta cada vez es más frecuente. Esta pregunta es, ¿dónde obtengo recursos financieros para poner en funcionamiento mi Emprendimiento? Parece una pregunta sencilla, pero la verdad es que es una de las preguntas más complejas a la cual nos enfrentamos los Emprendedores.

Para responder esta pregunta, toca tomar varios aspectos en cuenta. En primera medida, se encuentra el lugar donde se realiza la pregunta. Esto es así, por qué en países y regiones donde existe cultura de emprendimiento, suele ser más sencillo obtener estos recursos. En sitios donde no existe tal cultura, la tarea será más difícil, pero no imposible. Así que miremos algunas posibilidades y formas de buscar dinero.

Para mí, la mejor opción se encuentra en contactar a un Inversionistas Ángel o a una firma de Inversionistas de Riesgo. Es una excelente opción, puesto que con una buena idea de negocios y suficientemente sustentada, el emprendedor y su equipo asumen poco o ningún riesgo financiero. Por el contrario, estos inversionistas, en espacial los de riesgo, juegan con esta variable. Es decir, el riesgo es su negocio y por eso invierten en la forma que se hace.

Un Inversionista de Riesgo suele invertir en muchos proyectos simultáneamente, de forma que diversifica el riesgo. Ellos están acostumbrados a que algunos proyectos fracasen, pero es algo normal. De hecho, no es extraño que de cada 10 proyectos, 3 o 4 terminen cerrados y como pérdidas monetarias. Otros 5 o 6 seguirán funcionando, pero no serán muy buen negocio. Sin embargo, uno o dos proyectos serán tan exitosos, que cubren todas las pérdidas de los demás y aun así, generan utilidades interesantes para el inversionista.

Hay dos problemas con este modelo de inversión. El primero es que en regiones como América Latina hay pocas firmas de este estilo. En los últimos años han aparecido algunas, pero son un número muy bajo (además suelen exigir condiciones absurdas, como mayoría accionaria). Segundo, estos inversionistas invierten grandes sumas de dinero, usualmente por encima del millón de dólares, algunos mucho más. En nuestras regiones, son relativamente pocos los proyectos que alcanzan esta suma, lo cual puede ser un problema.

En caso de no conseguir patrocinio de Inversionistas de Riesgo o Capital Ángel, una segunda opción es usar capital personal, familiar o de amigos. Para un negocio naciente, uno puede destinar los ahorros personales y solicitar a familiares y amigos que aporten dinero. Este es un modelo bueno, el problema está en que se arriesga capital personal y de allegados, lo cual no es lo ideal. En caso de que el proyecto sea exitoso será muy bueno para quienes invirtieron, pero si no lo es, la situación familiar y personal puede llegar a ser compleja.

Si su idea de negocio requiere de mucho capital, puede que este esquema sea complejo de lograr, a no ser que usted o sus amigos o familiares posean mucho dinero y estén dispuestos a invertirlo en este proyecto.

El siguiente nivel para buscar capital es con el gobierno. La mayoría de gobiernos tiene algún plan para estimular el desarrollo de las empresas locales. Algunos se enfocan en cierto tipo de empresas, como las de base Tecnológica y Científica. En algunos casos, la ayuda del gobierno es con subsidios, en otras es con reducción de impuestos y muchas veces es a través de créditos bancarios con condiciones especiales.

En mi experiencia, el acceso a los dineros del gobierno puede ser complicado. Por ejemplo, algunos de estos dineros solo se asignan a ciertas personas en situaciones menos favorables. En Colombia es usual ver esto en mujeres cabeza de familia o desplazados por la violencia. Otro problema es que la mayoría de estos dineros suelen ser en cuantías muy pequeñas. Aunque también hay programas con dinero en grandes cantidades, estos rara vez están destinados a emprendedores nacientes y con poco respaldo. Por el lado de los créditos, en caso de que el negocio fracase, el emprendedor está obligado a devolver el dinero de una forma u otra.

La última opción es acceder al sistema financiero. La he dejado de última, pues pienso que es la menos ideal, en especial con las condiciones que usualmente tienen en países como los latinoamericanos. Tristemente, en estas regiones, los Bancos se diseñaron para prestarle dinero, casi que exclusivamente a los que ya tienen dinero. Un Plan de Negocio puede ser una herramienta poderosa, pero es algo que tendrá poco o ningún peso en nuestro sistema Bancario.

Estás son básicamente las alternativas. Existen otras, pero en general estas 4 o 5 serán las que tendrá a su alcance. Aunque yo no lo hice con mi empresa, si pudiera volver a empezar, armaría maletas y me iría a Estados Unidos o Canadá a buscar Inversionistas de Riesgo. He escuchado de muchas personas que en nuestra región han logrado financiar sus proyectos con esta opción. De forma que si tiene una buena idea, lo invito a buscar Inversionistas de Riesgos a través de Internet y buscar citas con ellos. Nada mejor que una impresión personal, con un buen discurso y lógicamente, un buen dominio del inglés.

Si en últimas usted no consigue financiación, lo invito a explorar otras opciones menos tradicionales, como ceder (o vender) la idea de negocios o esperar más tiempo de lo pensado en busca de capital. Arrancar un proyecto que requiere de Capital sin el mismo, será muy complejo e iniciará con grandes desventajas. Puede que en el camino se presente la oportunidad que busca, pero puede que no, así que es un riesgo que toca analizar.

Imagen tomada de Flickr.com

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