¿Primero la Idea de Negocios o el Concepto "Verde"?

El tema de cuidar el medioambiente está en boga y cada vez son más las personas y organizaciones que propagan estos conceptos. En el caso de las empresas, se ha visto como en los últimos años e incluso décadas se han montado al “tren verde”, como parte de su responsabilidad social, pero también como una estrategia de negocios que busca responder las inquietudes (y presión) de sus clientes. Aunque esta es una realidad que se evidencia principalmente en los llamados países desarrollados, en los países latinoamericanos el tema toma cada vez más relevancia.

Este tema es de tal importancia y tiene un impacto tan grande, que empresas con años de historia se han visto obligadas a subirse a este tren. Y esto es algo que prácticamente cualquier empresa puede lograr haciendo pequeños cambios y progresivamente, tal como explico en este artículo. Ahora la pregunta es qué pasa con una empresa naciente, incluso con un proyecto empresarial que apenas se encuentra en la etapa de “idea” y de planificación. ¿Cómo incluir el componente verde en un emprendimiento nuevo? A continuación doy mi visión de lo que se debe hacer.

Emprendimientos Netamente Verdes y con Componentes Verdes

Desde mi punto de vista los emprendimientos nacientes se pueden dividir en dos áreas a la hora de abordar el tema “verde”. Por un lado están los proyectos que por su naturaleza y por el producto que generan son verdes. Por ejemplo aquí se encuentran quienes producen productos basados en reciclaje, agricultura y similares. En un segundo plano están los productos “tradicionales” que de entrada no son verdes.

Los productos de la primera categoría tienen impregnado en su esencia el ser verdes. Por lo menos, lo que se entrega al usuario final, es un producto que se ajusta a la descripción de ser verde. Sin embargo, esto no implica necesariamente que el producto fue producido con técnicas verdes y es en este punto donde los emprendedores deben tener mucho cuidado. Propongo un sencillo ejemplo a continuación. Digamos que usted está produciendo cubiertos plásticos con material reciclable. Hasta aquí todo bien. Ahora digamos que en la producción de los mismos se usan ciertos químicos y grandes cantidades de agua, que no son usados correctamente y que tampoco son desechados de una manera adecuada y que colabore con el medio ambiente. Esto es un error y sean cuales sean los motivos para hacerlo así (simplicidad, reducción de costos), claramente va en contravía de lo que está promulgando el producto final.

Cuando el producto no es tan verde, toca empezar por pensar en los procesos, en los proveedores y en general, en la forma como se genera el producto o servicio a ofrecer. Es decir, se debe plantear la producción del mismo, para que en lo posible use procesos limpios, energía renovable, poco consumo de papel entre otros. Y todo esto también aplica a las áreas que no se ven involucradas directamente con la producción del producto, como las áreas administrativa, mercadeo, ventas y desarrollo de software, entre otras. De esta forma el producto o servicio en si no será verde, pero la forma como se produce y se soporta si lo será.

 

¿Por qué verde desde el día cero?

Cuando se inicia una empresa se tienen muchas ventajas que no se encuentran cuando la empresa está en funcionamiento. Mientras se planea, se pueden hacer modificaciones, proponer alternativas y el costo de estos cambios serán mínimos. Si esto mismo se hace cuando la empresa ya está operativa, el resultado será muy diferente y el impacto puede ser muy grande para la empresa. Por esta razón es que se sugiere plantear desde un inicio una empresa muy verde, pues a largo plazo los costos serán favorables.

Como se mencionó al inicio de este artículo, el mercado cada vez exige más empresas verdes y que colaboren con el medio ambiente. Esta es una razón muy poderosa para ser verde y es algo que no solo genera responsabilidad social, sino que vende. Incluso existen empresas que por ser tan verdes, pueden cobrar un valor mayor por sus productos, pues la gente ve en esto un valor agregado. Así que si usted me pregunta si es bueno crear empresas verdes, mi respuesta será un rotundo y muy bien pronunciado SI.

La recomendación en este punto es pensar en que ser verde es posible, que se logra no solo creando productos verdes sino acomodando las operaciones y haciendo pequeños cambios en el día a día de la empresa. Mi apuesta va a que con el tiempo las empresas que no se vuelvan amigas del medio ambiente empezarán a sufrir altos costos (principalmente por impuestos) y que los consumidores cada vez mejor informados se alejarán de estas. Así que si usted tiene una Idea de Negocios, empiece verde desde un inicio. Como con todas las cosas nuevas, esta primera fase se verá como una fase de muchos costos, pero yo sé que no es de costos, sino una inversión – créame. Además si logra crear una empresa verde, publique esto hasta el cansancio y seguro verá llegar a cliente tras cliente (claro, siempre y cuando tenga un buen producto y sepa como comercializarlo).

Imagen tomada de Flickr.com

1 comentario
  1. Hola,

    Me pareció muy interesante este artículo. El punto de vista está bastante explícito. Sólo me quedé con un par de dudas, ¿cuándo inció realmente la idea “verde” en los negocios? ¿El concepto del “desarrollo sostenible”, introducido en los negocios socioeconómicos en el año de 1983, fue punto de partida para iniciar con la idea “verde”?

    Estaré muy agradecida de su respuesta.

    Saludos.

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