Emprendimiento Verde y Emprendimiento Social: ¿Una Combinación Ganadora?

Existen varios tipos de emprendimientos, con diferentes finalidades. Entre estos está lo que podemos llamar emprendimiento tradicional, en el cual se crea una empresa que lleva a cabo una función, como fabricar o comercializar un producto y el resultado es generar unos dividendos que son repartidos entre los socios. Otro tipo es el Emprendimiento Verde, en el cual se crea un proyecto en el cual se hace uso inteligente de los recursos y por ejemplo, se usan fuentes de energía alterna; un emprendimiento tradicional puede tener emprendimiento verde. Por último se encuentra el emprendimiento social, que se diseña no para hacer dinero a sus socios, sino para ayudar a la sociedad (esto no implica que no se pueda hacer dinero y generar utilidades).Existen otros tipos de emprendimientos, pero estos se salen del alcance de este artículo.

El emprendimiento verde generalmente se asocia al emprendimiento tradicional, puesto que es traer a las grandes empresas procesos más limpios que ayuden a la sociedad, como parte de su responsabilidad social. ¿Pero qué pasa si se une el Emprendimiento Verde con el Emprendimiento Social? Miremos.

Antes de continuar, quiero aclarar que en este artículo estoy dejando por fuera los emprendimientos sociales que por su naturaleza con verdes, como los que ayudan a la naturaleza y a las especies en vía de extinción (como el WWF y Conservation International). Ellos tienen muy clara su misión y lo que digo a continuación no les aplica.

 

La Doble Responsabilidad del Emprendimiento Social

Por un momento imaginémonos un Emprendimiento Social por medio del cual se ayuda a capacitar una población de muy bajos recursos económicos. El objetivo de este emprendimiento es que quienes son beneficiados puedan salir a la calle a montar sus propias empresas, en tareas como la preparación de pintura de vehículos y manufactura de baterías para vehículos (estos son solo dos ejemplos que se me vienen a la mente, pero podrían ser otras cosas). Al capacitar y preparar a estas personas, se cumple la misión del emprendimiento, ¿cierto? La verdad es que yo pienso que se puede y se debe hacer mucho más.

Este emprendimiento está haciendo un gran aporte, esto es innegable. Pero pienso que no es suficiente, pues se está dejando un aspecto muy importante que es enseñar acerca del medio ambiente. Ante todos los problemas que vivimos en la actualidad y la fragilidad de nuestro planeta, es complicado concebir un emprendimiento social que no incluya el componente ambiental.

Para complementar la labor actual de este Emprendimiento Social, propondría enseñar técnicas de manufactura limpias. Por ejemplo, como manufacturar pintura para vehículos con técnicas limpias y reciclando material. Algo similar propondría para las baterías.

La responsabilidad de los emprendimientos sociales, desde mi muy humilde punto de vista (bueno, quizás no sea tan humilde) depende de dos aspectos. El primero es cumplir el objeto natural del emprendimiento, como puede ser capacitar profesionalmente a personas pobres, educar a la primera infancia, mejorar la calidad de vida de los ancianos, o lo que se haya propuesto. Pero como segundo aspecto, se debería mirar cómo se puede incluir el componente verde, tanto en el mensaje que transmite el emprendimiento como en lo que  desarrolla (si es que el emprendimiento produce algo).

 

¿Emprendimiento Verde = Costos?

No es extraño encontrarse con personas, muchos de los cuáles son emprendedores, que asocian la implementación de procesos verdes y amigables con el medio ambiente con costos. Y esta forma de pensar puede ser algo serio para un Emprendimiento Social, ya que se llegar a concluir que se están desviando sus recursos limitados para algo que no es su objeto primordial y que incluso, puede que no valga la pena.

El tema de los costos en el Emprendimiento Verde es más un mito que cualquier otra cosa. De hecho, yo prefiero verlo y entenderlo como una gran inversión que provee altos retornos. De entrada se podría argumentar que aplicar técnicas verdes tiene sus costos y que se está desviando los recursos del objeto principal. Lo importante es ver esta inversión como parte integral de la misión del emprendimiento. Es decir, se está invirtiendo en convertir al emprendimiento en una obra mejor, con más posibilidades y con una mejor visión a futuro.

 

Planeación

El Emprendimiento Verde no puede ser “añadido” a un Emprendimiento Social simplemente porque es un tema de moda o por que el director de turno así lo decidió. Añadirlo es la ruta indicada, pero es importante ver como se añade al proyecto, para que aumente el valor y este pueda perdurar con el tiempo. Se deben analizar el impacto de hacer esto, lo cual puede llevar a por ejemplo aplicarlo en varias fases.

Si usted está pensando en crear un nuevo Emprendimiento Social, la invitación es a que incluya el componente verde desde la primera reunión de planeación. De esta forma el componente verde será parte intrínseca del emprendimiento y siempre será parte del mismo.

 

Ahora, para responder la pregunta del inicio, pienso que la unión del Emprendimiento Social y Emprendimiento Verde es una combinación ganadora. Esta unión por sí sola no garantizará el éxito, pero lo hace uno de los emprendimientos más interesantes que existen. Al menos, es uno en el cual a mi me gustaría participar. Así que si tiene un emprendimiento de este estilo, no olvide extenderme a mí y a los lectores de este Blog una invitación para visitarlo y poder aportar nuestros granitos de arena. Para esto lo invito a escribir en la sección de comentarios que aparece a continuación.

Imagen tomada de Flickr.com

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