Esta semana es un poco atípica para mí. Yo pertenezco a un Club de Servicio/Asociación Cívica llamado Activo 20-30, para mí la organización más grande del mundo. Esta semana se realizará un evento internacional que me estará llevando a República Dominicana, por lo cual estaré ausente parte de la semana y por lo cual escribiré un poco menos en este Blog.

En Activo 20-30 nos dedicamos a varias cosas, una de ellas a ayudar a la comunidad, en especial a la niñez desamparada. Estas causas sociales siempre me han gustado y de hecho fue la razón por la cual entré a esta organización. Quiero aprovechar este momento para abordar un tema muy interesante que es ¿Cómo iniciar un Emprendimiento Social? Sé que no todo el mundo tiene interés por este tema, pero si a usted le hace “cosquillas” el emprendimiento social, lo invito a seguir leyendo.

Unirse a un Emprendimiento Social Existente

Una primera forma de participar en un Emprendimiento Social, es unirse a uno existente. Los Emprendimientos Sociales, usualmente buscan personas que se unan a sus esfuerzos, bien sea como voluntarios (de tiempo parcial o completo), asesores e incluso empleados. Esta es una forma válida de retornar algo a la sociedad, aunque estrictamente no estaríamos iniciando un emprendimiento.

Activo 20-30 es una organización con más de 90 años de historia, lo que implica que yo seguí la ruta descrita en el párrafo anterior. Sin embargo, en este momento y como presidente de mi club, estoy liderando la creación de nuevos proyectos, con lo cual si entro en la categorías de “iniciar un emprendimiento social”, solo que en el marco de algo que existía con antelación.

Usted podría optar por crear un nuevo emprendimiento desde cero, donde la iniciativa es 100% suya. Yo lo hice un paso más adelante, pero de cualquier forma es válido. Ahora, lo que voy a describir en el siguiente apartado se aplica en general para cualquiera de los dos casos: emprendimientos existentes o totalmente nuevos, pero que de una forma u otro están buscando nuevos proyectos.

 

Ideas por Montones

El Emprendimiento Social en un inicio no se diferencia de un Emprendimiento Tradicional y con ánimo de lucro. Ambos parten de una idea, donde se quiere lograr una meta, en el social ayudar en algo y en el de lucro, generar dinero. Para lograr estas metas se elabora un plan, donde por ejemplo se produce un producto o se ayuda una comunidad.

Cualquier emprendimiento inicia por la idea. Entre más ideas tenga(n) será mejor. Así que una sesión de lluvia de ideas puede ser un inicio. Seguro usted ya tendrá ciertas ideas, entonces es hora de exponerlas y ampliarlas. Con este proceso aparecerán muchas alternativas que deberá analizar y seleccionar la mejor ruta.

En este momento la idea no tiene que ser perfecta ni completa. Será suficiente con tener una muy buena idea de que quiere, digamos que la idea a un 70% u 80%. En las siguientes fases estas ideas irán tomando forma y se irán afinando esos pequeños detalles que faltan para hacer de la idea un éxito.

Para este punto es recomendable que el emprendedor no trabaje solo, sino en equipo, para profundizar la idea y encontrar nuevos conceptos. En caso de que no cuente con un equipo, invite a algunos familiares y amigos a analizar la idea en conjunto. Presente su idea y solicite comentarios. Es vital que no se enamore de la idea y que esté dispuesto a recibir críticas. Aproveche los comentarios para moldear su idea, mejorarla y sacarla adelante.

 

Saque una Hoja de Papel y un Lápiz

A la hora de escribir esta idea de negocio es importante definir que se pueden estar escribiendo dos tipos de ideas de negocios. En el primer caso, es la idea del emprendimiento que se va a realizar. Por ejemplo, puede ser que la idea sea “ayudar a los ancianos desprovistos de hogar” y este sea el macro objetivo del emprendimiento. En el segundo caso puede ser los métodos para conseguir sustentabilidad del emprendimiento. Por ejemplo, se venderán bonos o se realizará anualmente un banquete para conseguir recursos. En otras palabras, la primera idea enmarca el objetivo a largo plazo de la organización y el segundo se realiza para proyectos puntuales, enmarcados dentro de la primera gran idea.

El segundo paso es escribir una idea de negocios (o si queremos, llamémoslo una idea de emprendimiento social). En esta se detalla que queremos hacer y como lo vamos a lograr, a muy grandes rasgos. Un buen punto de partida se encuentra en este artículo que escribí para una idea de negocio con ánimo de lucro, sin embargo la esencia de la misma sirve para los emprendimientos sociales.

Al igual que con la idea de negocios tradicional, lo que usted escriba en el papel debe ser validado y mostrado a otras personas, como familiares, amigos, empresarios y académicos. No sería mala idea mostrarle estas ideas a otras entidades con fines similares (sin ánimo de lucro) para que aporten aún más a su idea. Escuche con mucha atención sus comentarios e incorpore los cambios que considere necesarios.

 

El Plan de Negocios para el Emprendimiento Social

Con una idea de negocios validada, el siguiente paso es crear el Plan de Negocio. Aunque el Plan de Negocio es un paso más avanzado (ya no entra en “como iniciar un Emprendimientos Social”), quiero abordar brevemente este punto.

El esquema de este Plan de Negocio es un poco diferente al del emprendimiento tradicional, pero esto es un tema para un artículo nuevo. Por el momento lo invito a basarle en la estructura tradicional del Plan de Negocios, que discuto en este artículo. Pronto incluiré más información específica sobre este tema.

Con la idea, la idea de negocios y el plan de negocios, ya tendrá un buen camino recorrido para el Emprendimiento Social. Así que manos a la obra y que su idea emprendedora sea una realidad en poco tiempo.

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