Aprovechando las Oportunidades

Siempre he pensado que el mundo está lleno de oportunidades y posibilidades que se nos presentan a diario. Además creo que estas oportunidades se nos presentan a todos. Por salvedad del argumento, asumamos que a algunos se les puede llegar a presentar más oportunidades que a otros. Pero creo que a todos se nos presentan algunas oportunidades en diferentes momentos de nuestras vidas. El punto está es en cómo aprovechamos o no aprovechamos las oportunidades, no en si se presentan o no. Y el aprovechar las oportunidades es un tema muy humano, de decisión, de muchas vez dar ese primer paso.

Las sociedades modernas en las que vivimos (o al menos la mayoría de los lectores de este Blog), nos imponen ciertas restricciones, querámoslo o no. Por ejemplo, muchas veces vemos como los adinerados (o ricos) pareciera que se les facilitara obtener dinero. Por el contrario los que tienen menos, pareciera que se les hace más difícil obtener dinero. Puede que sea cierto que al rico se le presentan más oportunidades, pero en algún momento u otro quienes tienen menos verán oportunidades. De hecho, existen muchos grandes empresarios que empezaron con muy poco o nada de dinero, pero encontraron esa oportunidad y la aprovecharon. En Colombia se me viene a la mente el caso de John Gómez, dueño de productos Familia, quien nació en una familia muy pobre, pero en un momento encontró esa oportunidad y la tomó.

Existen muchas razones para decidir si se toma o no se toma una oportunidad. De entrada pueden estar razones personales, del estilo de “no quiero”, “esa oportunidad no me gusta” o “esperemos a otra oportunidad mucho mejor”. También se encuentran las oportunidades que no vemos, o no queremos ver. Para estas puede que el nivel de escolaridad no nos permita ver o entender la importancia de esas oportunidades. Ahora, por más leídos e instruidos que seamos, es posible que no veamos estas oportunidades por falta de un “sexto sentido”. Es decir, la oportunidad se nos presenta, pero no logramos transformar esta oportunidad potencial, en una oportunidad real. No somos capaces de dar ese salto.

Estando Atento a las Oportunidades

Las oportunidades pueden venir de todas partes. Puede que las encontremos hablando con otras personas, leyendo la prensa, incluso casi que hasta podrían “caer del cielo”. Lo importante es estar atento y desarrollar ese sexto sentido y olfato para las oportunidades. Algunas personas son muy buenas detectando estas oportunidades, pero otros no. Así que toca practicar y esto se logra estando muy atento a todo lo que sucede en nuestro alrededor. En el momento y la situación menos pensada, podemos encontrar nuestra oportunidad.Puede que usted esté o no esté de acuerdo conmigo, pero la experiencia me muestra que el mundo está lleno de oportunidades. Si está de acuerdo, que bueno y si no lo está lo invito a que abra esos ojos y esos oídos, ya que seguro encontrará las oportunidades.

Para el emprendimiento sí que es importante estar atento a las oportunidades. Aunque yo todavía estoy algo joven, tengo 28 años y muchas veces como diría el Chavo del Ocho, he encontrado oportunidades sin querer queriendo. Muchas oportunidades de negocio se me han abierto por ir a una conferencia, ir a hablar con amigos o simplemente al asistir a una clase. De hecho, este Blog nació de una idea que no tenía nada que ver con negocios de un profesor en una clase, a tal punto que el resto de la clase de ese día estuve mentalmente ausente, pues estaba pensando en este Blog.

El Emprendimiento, así muchas veces no se vea así, es una actividad entre personas y entre contactos. Con un negocio se responde una inquietud humana. Así que para encontrar esas oportunidades, bien sea una idea de negocios o un cliente potencial (una venta), debemos estar muy alerta de todo lo que sucede a nuestro alrededor.

Ya Escuchó la Oportunidad, Ahora es Hora de Actuar

Una vez hemos conquistado el primer paso, escuchar y entender la oportunidad, debemos actuar. Este segundo pasa es donde la gente usualmente falla y donde se pierde el impulso para seguir adelante con esta oportunidad. Esto es vital en el emprendimiento, pues podemos tener muy buenas ideas con las cuáles vamos a cambiar al mundo. Pero si no actuamos, la idea valdrá muy poco.

Si aprendemos a ver y a escuchar las oportunidades de manera frecuente, tendremos un sinfín de oportunidades. Como la vida está llena de decisiones, definitivamente no podremos aprovechar todas las oportunidades que encontremos. Algunas las podremos perseguir y otras no. Aquí depende el criterio de cada persona, de cómo priorizar las oportunidades. Por ejemplo, puede decidir ir tras las oportunidades que generen la mayor cantidad de dinero. O puede decir aprovechar las oportunidades que se pueden realizar a 10 KM a la redonda de su sede de trabajo. Esta decisión es suya y será muy personal.

Al definir el criterio de selección de las oportunidades a tomar, debe tener en cuenta que estas deben satisfacer sus necesidades. En el caso de los emprendedores, si su interés es obtener independencia financiara en un plazo de un año, pues debe ir tras las oportunidades que le ayuden a satisfacer eso.

En un artículo anterior aborde el tema de que siempre podemos dejar lo que tenemos que hacer hoy para mañana, solo que mañana puede ser incierto. Esto sucede con las oportunidades. Una oportunidad puede ser certera el día de hoy, pero mañana puede desvanecerse. Así que hoy es el mejor momento para actuar y en lo posible es actuar con eficiencia, efectividad y velocidad.

Imagen tomada de Flickr.com

2 comentarios
  1. Los pobres sí que tienen oportunidades, sólo por mencionar el caso de los Añaños en Perú. Ellos vivían en Ayacucho, uno de los lugares más pobres del Perú, y las bebidas gaseosas no llegaban por problemas con el terrorismo, siendo así los Añaños empezaron a fabricar sus rústicas bebidas gaseosas, y wala!! Quince años después esa empresa familiar, nacida en tan precarias condiciones, tiene ingresos anuales que superan los 300 millones de dólares, compitiendo con los mismos Coca Cola y Pepsi Cola.

  2. Gracias
    Hola Juan Carlos,

    Me imagino que re refieres al caso de Big Cola, que no solo está en Perú (en Colombia está hace un par de años). De hecho, cuando escribí el artículo pensé en ellos pero no los mencioné. Genial el comentario!

    Un saludo,

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