Analizando y Redefiniendo el Plan de Vida

Yo soy una persona muy estructurada, como casi todos los ingenieros. En mi vida esta estructura está muy presente, a través de metas puntuales, mapas de ruta y claro, en mi plan de vida. Hace muchos años cree una meta para mi, que es el punto a dónde quiero llegar. Todavía no he llagado a dicho punto, pero lo tengo muy presente y sé que todo lo que hago busca alcanzarlo.

Una de los primeros consejos que le doy a emprendedores, es la importancia de tener un plan de vida. La razón de esto, es que el emprendimiento es un vehículo, muchas veces temporal (así muchos emprendedores no lo vean así), que nos está sirviendo para lograr algo más grande: llegar a nuestra meta en la vida. Así que si está en la ruta emprendedora, e incluso si no está en esta ruta, recomiendo tener un plan de vida, tomando en cuenta factores empresariales y de dinero, pero sin dejar atrás otros como la vida en familia y en pareja.

Después de definir este plan de vida, es probable que tengamos que hacer pausas en ciertos momentos para analizar este tema y hacer cambios. Quizás el destino final no cambie, o al menos no sea modificado de gran forma, pero la ruta puede que si tenga variaciones. Estos cambios son normales, pues lo que hoy es cierto, quizás mañana no lo sea. Existen muchas variables que están fuera de nuestro alcance y control que hace que esta incertidumbre sea así de compleja.

Yo cada cierto tiempo tomo una pausa para analizar el estado de mis proyectos y de mi vida en general. Aunque puedo decir que la meta en mi plan de vida es casi el mismo que cuando inicialmente lo plantee hace casi 15 años, la ruta ha tenido grandes cambios. De hecho, estas modificaciones en la ruta me han llevado a crecer la idea que tengo para esta meta, sin cambiarla en su esencia, pero añadiendo elementos que he descubierto que son importantes.

Cuando se logra esa anhelada meta, es posible que sea hora de replantear la misma. Por un lado, quizás queremos aprovecharla el mayor tiempo posible, pero para muchos la idea de lograr algo nos implica que tengamos que buscar algo nuevo, muchas veces más grande. Y eso está bien, pues considero es parte de la vida. Como emprendedores debemos entender esto y sacarle el máximo provecho a dichas metas.

En mi caso siento que es muy valiosos analizar esta ruta y la meta, simplemente para saber dónde estoy y lo que me falta. Una persona con mentalidad negativa quizás vea que la ruta es muy larga, que estamos muy lejos de la meta. Por el contrario, yo prefiero ver lo positivo, analizando lo que he realizado, como he superado etapas y cómo poco a poco voy viendo los frutos.

Lo invito a hacer este ejercicio cada cierto tiempo, en busca de mejoras, en encontrar o mejorar los objetivos y en mirar como ha sido el progreso. A mi me gusta hacer esta pausa cada 2 a 4 meses, pero esta pausa depende de lo que usted esté buscando y cómo quiera avanzar en esta maravillosa ruta de la vida.

Imagen tomada de Flickr.com

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